La existencia de "líderes naturales" es uno de los argumentos mas empleados por los detractores del socialismo libertario. El que tenga que haber alguien que diriga a una comunidad, por encima de la misma, es algo frecuentemente aceptado como una premisa natural e innegable.

No voy a negar la existencia de estos "líderes naturales" porque yo también creo que existen. En la historia de la anarquía ha habido varios de estos casos y, aún hoy, existen algunos de estos líderes. Algunos, posiblemente, ni se consideren a si mismos anarquistas. Un ejemplo actual bien conocido por los oyentes de "Bazar de Pingüinos" podría ser Richard Stallman.

Si bien, conviene discernir entre un líder natural y un líder artificial, pues lo que nos pretenden vender como lo primero frecuentemente suele estar en el segundo grupo.

Básicamente, diría que hay tres maneras de conseguir el líderazgo sobre otras personas. Definiría dos métodos artificiales, que se consiguen mediante una inducción activa por parte del líder en sus seguidores.

La mas frecuente es el miedo o refuerzo negativo. Se basa fundamentalmente en castigar la desobediencia. El líderazgo basado en el miedo es un líderazgo inestable porque en cualquier momento se puede volver contra el líder. A otro lado de la misma línea tenemos el refuerzo positivo, basado en premiar la obediencia y fidelidad de los seguidores. Observese que en ambos casos se requiere la participación activa del líder para mantenerse en su condición.

Ejemplos de líderazgo artificial se encuentran fácilmente en directivos de empresas, líderes religiosos, políticos, etc. ya fuera individualmente o en grupo.

En otra dimensión, tenemos el líderazgo natural. Este normalmente surge de manera expontanea del respeto y la admiración hacia una persona. A seguir a un líder de este tipo no se aprende por inducción, es algo que surge de los seguidores, y no del líder; el líder natural no necesita convencer a sus seguidores de que han de seguirle, porque ellos le seguirán por propia iniciativa.

¿Cuántos milicianos habrían seguido (y de hecho, siguieron) a Buenaventura Durruti hasta la muerte sin que nadie se lo pidiera? ¿Cuántos militares hubieran mandado a tomar por el culo a sus superiores, a sus generales y, en especial, a su excremencia Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España por menuda la gracia de Dios si no fuera por el miedo al pelotón de fusilamiento o la recompensa de un ascenso?

La existencia de líderes naturales no es algo pernicioso para el socialismo libertario, es mas, al contrario resulta este un factor beneficioso para el desarrollo de sociedades libres. Seguramente en algún escenario habría que pensar, tomar una decisión y actuar deprisa sin tiempo para celebrar comicios. En esos momentos será patente la utilidad de los líderes naturales y la gente dispuesta a seguirles.

Los líderes naturales son útiles y necesarios en cualquier sociedad toda vez que sus objetivos suelen ser altruistas y beneficiosos para el grupo. Los líderes artificiales solo sirven para sostener sociedades clasistas igualmente artificiales y su objetivo prioritario es mantenerse en el poder a toda costa.

¿Son, entonces, necesarios los líderes artificiales? Tal vez, pero eso sí: siempre y cuando utilizen el sistema de refuerzo positivo y trabajen únicamente como adiestradores de perros, que el ser humano es de naturaleza libre y de pensamiento autónomo.