Recientemente se ha descubierto que el uso del cannabis produce efectos
beneficiosos para algunos enfermos de cancer; concretamente, parece ser que está
demostrado ya en la práctica, que atenúa, o incluso elimina, algunos efectos
secundaríos de la quimioterapia incrementando, notablemente, la calidad de vida
de estos enfermos.
Como no podía ser de otra manera, El Poder se trata de mantener su estatus
aferrándose a la sinrazón aun a costa de los enfermos y, como quiera que el
Cannabis es ilegal en la mayor parte de los estados del mundo, unas leyes que
deberían ser, no ya modificadas, si no erradicadas sin mas dilación, se
mantienen porque ellos siempre son reacios a eliminar leyes, ahora que cuando
se trata de legislar enseguida toman la iniciativa aunque, francamente, no
tengan ni idea de que es lo que están legislando (caso LSSI).
Hace unos días veía un reportaje sobre el tema en la televisión. Un político
conservador esgrimía una línea argumental cuya estupidez sólo era superada
por su propia arrogancia. Defendía el actual marco legal español, en donde,
básicamente, está prohibida y penada la distribución del cannabis aunque su
tenencia y consumo personal se (entre comillas) "tolera"; y digo entre comillas
porque aún así, estos hechos también son perseguidos en la práctica.
Este señor venía a decir algo así como:
"No podemos legalizar el cannabis para uso médico porque ¿Cómo vamos a decirle a
un joven que no fume porros si, por otro lado, le estamos diciendo que hay gente
que los consume porque les reporta beneficios?"
Probablemente, el enajenado burgués es incapaz de darse cuenta de que la
repuesta a su pregunta no es impedir a los enfermos el acceso a esa sustancia,
si no dejar que cada cual actue en propia conciencia.
Efectivamente, señor gobernante, Vd. no tiene autoridad moral para decirle a un
joven que no se fume un porro, pero ni ahora, cuando se ha demostrado que el
cannabis tiene propiedades terapeúticas, ni nunca.
La intervención no terminaba ahí, si no que, en un país dónde existe un alto
índice de alcohólicos y fumadores, (sólo por el tabaco el Estado se embolsa la
friolera de novecientos mil millones de pesetas al año en impuestos), el
hipócrita se permite continuar con la pública exhibición del degradado estado
de sus sinápsis:
"Puede que sea cierto que por fumarse un porro de vez en cuando no pase nada,
pero yo le aseguro que si una persona empieza a consumir abusivamente cannabis
acabará teniendo problemas graves"
Precisamente yo tengo un tio que ha pasado varias veces por el hospital por
consumir, abusivamente, carne de cordero y cabrito; al pobre vale mas saltarlo
que rodearlo, deberían prohibir este tipo de carnes ricas en perniciosas grasas
para salvar a los pobres obesos de su propio descontrol alimenticio, ¿y el que
le encante esta carne y sea capaz del uso sin el abuso? Bueno, que se joda y no
sea egoista hombre. Hay que cuidar de los pobrecitos individuos que no saben
cuidarse solos.
Y es que, uno de los problemas mas graves de toda sociedad democrática es la
senilidad de sus gobernantes, a menudo carcamales burgueses que, enterrados
bajo toneladas de tópicos y tradiciones caducas en el ático de su rascacielos,
son incapaces de percibir el sentir de los que padecen en el sótano de la
sociedad de clases.
Entre tanto la enajenada mayoría pendiente de si el Madrid gana la liga por
enésima vez o si el Valencia se lleva la copa de Europa. Mientras sea otro el
que tiene que soportar los devastadores efectos de la quimioterapía y pasar sus
últimos momentos de vida retorciendose entre dolores insoportables a mi plim.